Cómo guardar las botas de esquí

Mientras que algunas personas tienen la suerte de estar cerca de lugares donde pueden esquiar todo el año, la mayoría de nosotros necesitamos guardar nuestro equipo de esquí una vez que llega la primavera. ¿Pero sabes cómo guardar adecuadamente tus botas de esquí? No es tan simple como descargarlas de tu coche y tirarlas en una esquina.

Ya sea que guardes tus botas de esquí para el verano, o incluso sólo por una noche, esta guía te dará algunos consejos para prolongar la vida de tus botas y mantenerlas en buen estado de funcionamiento durante los próximos años.

Asegúrate de que estén lo más secos posible

Lo primero que hay que hacer cada vez que se guardan las botas de esquí (ya sea por un día o por un año), es asegurarse de que estén completamente secas. Tienes que asegurarte de que cada parte de la bota no tenga humedad. Querrás sacar tanto el forro como la plantilla y secarlos individualmente.

Puedes secarlos a mano, o puedes usar un secador de botas. Sin embargo, ten cuidado al usar algunos secadores ya que pueden calentarse mucho. Esto puede llevar a que se derritan los forros o las plantillas. Antes de secarlas, también es una buena idea darles un poco de limpieza si las botas o los forros están sucios.

Una vez que estén secas, siéntete libre de volver a armar las botas. Si no las secas completamente antes de almacenarlas, se descompondrán más rápidamente y también desarrollarán un olor muy extraño. Así que incluso después de sentir que están completamente secas, déjalas fuera por un poco más de tiempo para asegurarte de que no te hagan daño.

Revise las botas para ver si hay daños o problemas antes de guardarlas

Antes de guardar tus botas, asegúrate de revisarlas para ver si están dañadas o tienen otros problemas. Deberías revisar el forro, las plantillas, pero lo más importante, las hebillas y las suelas. Las hebillas pueden aflojarse o romperse después de un uso prolongado, y obviamente necesitas que funcionen bien para poder esquiar.

Cuando se trata de las suelas, la mayoría de las suelas verán mucho daño ya que la gente puede caminar sobre el hormigón o el asfalto directamente sobre sus botas de esquí. Esto rayará y potencialmente astillará las suelas, lo que puede afectar a la forma en que podrían encajar con sus fijaciones.

Si nota que las suelas están dañadas o se están volviendo delgadas, asegúrese de comprar unos tacones y dedos de repuesto para que sus botas vuelvan a estar en buen estado. No hay nada peor que sacarse las botas en el otoño, listo para el primer esquí del año, sólo para recordar que las botas están dañadas. Arreglar las botas con anticipación asegurará que estén listas para la próxima vez que las necesites.

Asegúrate de volver a abrochar las botas

Una cosa que mucha gente se olvidará de hacer o simplemente no sabe es asegurarse de que sus botas de esquiar estén reabrochadas cuando las guarde para su almacenamiento. Esto asegurará que las botas de esquí puedan mantener su forma durante los meses potenciales de almacenamiento.

Si no los abrochas, especialmente alrededor del manguito, el propio manguito perderá su forma y comenzará a enderezarse, lo que ciertamente no quieres ver. Al volver a abrochar, asegúrese de que cada parte de la bota está en el lugar correcto para asegurarse de que la forma es consistente y exactamente como debe ser.

Almacénelos en la temperatura ambiente

En lugar de tirar las botas en cualquier sitio para almacenar, tienes que asegurarte de que eres un poco más cuidadoso que eso. En primer lugar, deben ser almacenadas a temperatura ambiente para evitar que se calienten o enfríen demasiado.

Por ejemplo, si el lugar donde se almacenan es demasiado húmedo, puede entrar algo de humedad en el maletero y causar los problemas que mencionamos anteriormente. También deben mantenerse en la oscuridad, preferiblemente. Esto asegurará que las luces brillantes no hagan que el cuarto esté demasiado caliente para las botas.

Además de almacenarlos en un lugar oscuro y seco, preferiblemente a temperatura ambiente, podría ser una buena idea guardarlos en una bolsa para botas o en algún otro tipo de bolsa de plástico. Esto evitará que se llenen de polvo o se ensucien cuando se almacenen durante un largo período de tiempo.

En conclusión, esperamos que esta guía haya sido capaz de ayudarte a aprender a guardar las botas de esquí de forma segura y con éxito. Asegúrese de ver este video si necesita un repaso rápido y fácil sobre cómo cuidar y guardar sus botas de esquí. El almacenamiento adecuado garantizará que sus botas duren muchos años y que sigan teniendo un aspecto estupendo al mismo tiempo.

Si tienes otros consejos e información sobre cómo guardar las botas de esquí, ¡nos encantaría que nos los dieras en la sección de comentarios de abajo!

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